Y la distancia nos dió la vida,
al contrario de lo esperado.
Lógicas clásicas dictan las leyes
que rompemos con gran torpeza.
Se desmenuza nuestra existencia
en medio de un espacio medio forzado.
La deconstrucción como palabra del día,
palabra del mes, palabra del año.
Instancias tomadas por la fuerza
y obligadas muestras de entusiasmo.
Galopamos por los senderos exigidos
pero yo quiero perderme (o tu quieres perderte) en la nada.
22 de octubre de 2012
El hijo no pródigo
El hijo no pródigo se suponía de vuelta
pero el camino se cortó a la mitad.
De pecados no se come, ni se vive.
La lección fue aprendida por bulerías.
Pero no se arrepiente de sus andanzas
aunque su presente se antoje inodoro.
¿Qué padre llama a las desgracias
y se queda en casa esperando?
En la puerta no se cuelgan moralejas,
se empacan en mochila, con broche de oro.
Las leyes del origen no están sancionadas.
Uno no se marcha si el retorno no es latente.
pero el camino se cortó a la mitad.
De pecados no se come, ni se vive.
La lección fue aprendida por bulerías.
Pero no se arrepiente de sus andanzas
aunque su presente se antoje inodoro.
¿Qué padre llama a las desgracias
y se queda en casa esperando?
En la puerta no se cuelgan moralejas,
se empacan en mochila, con broche de oro.
Las leyes del origen no están sancionadas.
Uno no se marcha si el retorno no es latente.
1 de junio de 2012
Mi dignidad intacta
Se abrió la ventana perfecta,
vacía de la presión del tiempo
y llena de pensamientos maduros.
La prudencia está lista para servir.
Violetas posponen el adiós definitivo
y la nostalgia aparece en cada esquina.
He esquivado un tiro del destino
y aun así me golpeó en todo el pecho.
Vaciada al fin la propuesta de agonía,
me siento positivo hacia el futuro.
No he caído, ni me he erguido,
para ver esta luna creciente.
Y ya se va, la proeza se marcha,
me deja solo tirado en la cuneta,
atascando el tráfico en esta comarcal.
¿Me desenterrarás dentro de mil años?
Mi dignidad, intacta, enterrada conmigo,
aunque por dentro me coman los gusanos.
La culpa de la más oscura manipulación,
pende del hilo atado a un futuro mejor.
vacía de la presión del tiempo
y llena de pensamientos maduros.
La prudencia está lista para servir.
Violetas posponen el adiós definitivo
y la nostalgia aparece en cada esquina.
He esquivado un tiro del destino
y aun así me golpeó en todo el pecho.
Vaciada al fin la propuesta de agonía,
me siento positivo hacia el futuro.
No he caído, ni me he erguido,
para ver esta luna creciente.
Y ya se va, la proeza se marcha,
me deja solo tirado en la cuneta,
atascando el tráfico en esta comarcal.
¿Me desenterrarás dentro de mil años?
Mi dignidad, intacta, enterrada conmigo,
aunque por dentro me coman los gusanos.
La culpa de la más oscura manipulación,
pende del hilo atado a un futuro mejor.
10 de mayo de 2012
Catalizador
En manos de la nueva idea, donde las palabras se confunden,
la vergüenza del pasado es desvergüenza en la cocina.
Te atragantas con tu astucia y tu ausente coherencia.
Catalizador me siento acelerando providencias,
proyectando en la miseria tu futuro sin futuro.
Así, en tierras tan pobladas como desiertas,
renacen las formas menos ortodoxas de placer,
la simpatía por el mundo, la añoranza a lo pretérito.
Como catalizador apresuro tu culpa y tu lamento
a la vez que retomo mis caminos olvidados.
la vergüenza del pasado es desvergüenza en la cocina.
Te atragantas con tu astucia y tu ausente coherencia.
Catalizador me siento acelerando providencias,
proyectando en la miseria tu futuro sin futuro.
Así, en tierras tan pobladas como desiertas,
renacen las formas menos ortodoxas de placer,
la simpatía por el mundo, la añoranza a lo pretérito.
Como catalizador apresuro tu culpa y tu lamento
a la vez que retomo mis caminos olvidados.
7 de junio de 2011
El karma como respuesta
Con el karma como única respuesta posible
casi no puedo ni recordar la pregunta.
Me resigno a la impotencia universal,
a una moral que yo invento y no digiero.
Con el karma como exclusiva solución plausible
el raciocinio se congela de inmediato,
los recursos siempre usados, siempre amados,
son reliquias de un pasado, añoranzas del futuro.
La miel no se acercó ni a la boca
y las cenizas se acumularon en el pecho.
Ecos de otro tiempo, tan distante como olvidado,
gritos de derrota que rebotan en un craneo vacío.
Con el karma como única alternativa contemplada
el mundo toma un giro de lo más imprevisto.
El sistema de pensamiento se contiene y aguanta
pero en algún punto de su existencia se desmorona fatalmente.
Con el karma como réplica a los olores,
ese compañero de viaje que días atrás regalaba sonrisas,
el ejercito de la naturaleza se retira con cabeza gacha.
Aun no se cree como perdió tan bonita batalla,
una voluntad tan resuelta.
Y a modo de anexo, los ecos son menos ruidosos que en su tiempo,
el futuro, que digo futuro, el presente se encuentra a la vuelta de la esquina.
La camisa que me lavaste, me viene pequeña.
La víbora abstracta que me amenaza
ni siquiera sospecha la tendencia de su karma.
casi no puedo ni recordar la pregunta.
Me resigno a la impotencia universal,
a una moral que yo invento y no digiero.
Con el karma como exclusiva solución plausible
el raciocinio se congela de inmediato,
los recursos siempre usados, siempre amados,
son reliquias de un pasado, añoranzas del futuro.
La miel no se acercó ni a la boca
y las cenizas se acumularon en el pecho.
Ecos de otro tiempo, tan distante como olvidado,
gritos de derrota que rebotan en un craneo vacío.
Con el karma como única alternativa contemplada
el mundo toma un giro de lo más imprevisto.
El sistema de pensamiento se contiene y aguanta
pero en algún punto de su existencia se desmorona fatalmente.
Con el karma como réplica a los olores,
ese compañero de viaje que días atrás regalaba sonrisas,
el ejercito de la naturaleza se retira con cabeza gacha.
Aun no se cree como perdió tan bonita batalla,
una voluntad tan resuelta.
Y a modo de anexo, los ecos son menos ruidosos que en su tiempo,
el futuro, que digo futuro, el presente se encuentra a la vuelta de la esquina.
La camisa que me lavaste, me viene pequeña.
La víbora abstracta que me amenaza
ni siquiera sospecha la tendencia de su karma.
5 de junio de 2011
Sin destino, sin camino
Me cambio de camisa como el que se cambia de zapatos.
Me desnudo entre molinos, estado de espera indefinido.
Luego, con prisa y llegando tarde, me visto de nuevo.
¿Cuánto dura un sin sentido si no he comprado mi boleto?
De salida a no se donde, mucho menos de llegada.
A la intemperie cuelgan mis pasiones.
Los demonios tratan de volver mientras yo
los mantengos lejos, apagando mi imaginación.
Imaginación que vuela si no estás a mi lado tu,
dulce píldora del presente, salud vestida
de presidencia y de locura.
Ahora me visto por unos días, sin saber si durará,
esperando remesas de verano, esperando remesas de fantasía.
Me tengo en pie sin saber bien como pero,
lo que es seguro, es que tengo encarrilada la batalla.
Me desnudo entre molinos, estado de espera indefinido.
Luego, con prisa y llegando tarde, me visto de nuevo.
¿Cuánto dura un sin sentido si no he comprado mi boleto?
De salida a no se donde, mucho menos de llegada.
A la intemperie cuelgan mis pasiones.
Los demonios tratan de volver mientras yo
los mantengos lejos, apagando mi imaginación.
Imaginación que vuela si no estás a mi lado tu,
dulce píldora del presente, salud vestida
de presidencia y de locura.
Ahora me visto por unos días, sin saber si durará,
esperando remesas de verano, esperando remesas de fantasía.
Me tengo en pie sin saber bien como pero,
lo que es seguro, es que tengo encarrilada la batalla.
10 de abril de 2011
Guerra de los imposibles exiliados
El campo abierto de mi infancia se ha vuelto un búnker.
Los pasillos se arremolinan y todos dan a la misma habitación sin salida.
La habitación es triste, y oscura, la más triste y oscura que nunca vi.
En ella haré mis planes de victoria y en ella moriré derrotado.
Cogí fuerzas en la campiña y recogí los frutos salvajes que pude
pero, por hormiga trabajadora que seas, las provisiones no son eternas.
Alimentarme de migajas no me vale, es insuficiente,
y las más hermosas frambuesas no sacian mi voraz apetito.
Focos encima del teatrillo infantil, el que no falla, donde el malo muere.
¿Qué son cien años de afilar una daga si luego podré salir de este búnker?
Salir y correr, dejar atrás esta guerra absurda contra el intercambio,
huir de los valores de la madre impuesta, hacer posibles los exilios imposibles.
Pero, ¿de que me sirve afilar y abrillantar esta hoja durante mil años?
¿Para que si el futuro no hace más que correr con una cuerda atada a mi cuello?
Me ofrezco voluntario para soluciones finales, ridículas y absurdas.
Soluciones idiotas que conseguirán acabar con la llamada guerra de los imposibles exiliados.
Unámonos todos, como buenos imposibles, levantémonos y huyamos como cobardes que somos.
¿Acaso no hay derecho a salirse de los términos? Busquemos caminos no asfaltados,
que por no asfaltados no han de ser pedregales repletos de agonía.
Última llamada para los imposibles exiliados, la daga está lista y a punto de zarpar.
Los pasillos se arremolinan y todos dan a la misma habitación sin salida.
La habitación es triste, y oscura, la más triste y oscura que nunca vi.
En ella haré mis planes de victoria y en ella moriré derrotado.
Cogí fuerzas en la campiña y recogí los frutos salvajes que pude
pero, por hormiga trabajadora que seas, las provisiones no son eternas.
Alimentarme de migajas no me vale, es insuficiente,
y las más hermosas frambuesas no sacian mi voraz apetito.
Focos encima del teatrillo infantil, el que no falla, donde el malo muere.
¿Qué son cien años de afilar una daga si luego podré salir de este búnker?
Salir y correr, dejar atrás esta guerra absurda contra el intercambio,
huir de los valores de la madre impuesta, hacer posibles los exilios imposibles.
Pero, ¿de que me sirve afilar y abrillantar esta hoja durante mil años?
¿Para que si el futuro no hace más que correr con una cuerda atada a mi cuello?
Me ofrezco voluntario para soluciones finales, ridículas y absurdas.
Soluciones idiotas que conseguirán acabar con la llamada guerra de los imposibles exiliados.
Unámonos todos, como buenos imposibles, levantémonos y huyamos como cobardes que somos.
¿Acaso no hay derecho a salirse de los términos? Busquemos caminos no asfaltados,
que por no asfaltados no han de ser pedregales repletos de agonía.
Última llamada para los imposibles exiliados, la daga está lista y a punto de zarpar.
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